¿Somos cobayos de un experimento? Quizá tengamos una elección!

Winona Ryder no me falla, así que si me topo con una película con ella, se que va a estar bien. Una biografía, dramática no me tienta mucho pero Winona es Winona y el resto del elenco era muy bueno.

Experimeneter es un film muy pequeño pero sumamente interesante. Haberlo contado como si fuera una obra de teatro, que incluso derriba esa cuarta pared (bah, la cámara en este caso) y le habla al espectador hizo entretenido algo que podría ser somnoliento.

Stanley Milgram es un psicólogo que se propone ver hasta donde podemos dejar de lado, nuestro sentido común, o principios morales, en pos de obedecer órdenes. En los primeros 5 minutos caes en la cuenta de que la "obediencia debida" va a cachetearnos en esta loca investigación de los años 60, un cuarto de siglo antes que se dictara la ley durante el gobierno de Alfonsín.

En la universidad de Yale y sus alrededores se busca participantes para una investigación sobre aprendizaje que consta de un maestro y un alumno. Se los separa en cuartos conjuntos, el maestro lee una serie de sustantivos y adjetivos asociados.

Luego viene la hora de demostrar cuanto memorizó el alumno. Debe recordar cual adjetivo se asociaba con cada sustantivo. Con cada error cometido, el maestro debía pulsar una llave que le daría una descarga eléctrica al fallido aprendiz. La repetición de errores significaba ir subiendo la cantidad de tensión eléctrica del choque.

 

milgram

 

Mientras acierta está todo bien; a medida que falla, el maestro empieza a ponerse nervioso por las suplicas del otro lado de la pared, los errores se repiten sin parar.

Lamentablemente casi todos los participantes relegaban lo que dictaba su conciencia porque el investigador a su lado (tercer elemento indispensable del estudio) le aseguraba con tono calmo, educado, y seguro que el experimento no podía detenerse.

Como te imaginarás a esta altura, el alumno era siempre el mismo, parte del equipo de investigación, no recibía ninguna descarga eléctrica y lo que se estudiaba era si el maestro detenía o no la siniestra prueba.

 

 

Lo mejor de la película es que sin dudas la teoría se muerde la cola a si misma porque uno confía en el guardapolvo blanco de un profesional (como uno cree en el cine, en la seriedad de una biografía, o en mi caso en Winona) es decir la autoridad, y hacían sentir a los participantes que colaboraban para bien. Pero por otro lado si quien da los choques podía negarse a continuar, también lo podría haber hecho quien los recibía. El estudio fue muy criticado por poco ético y basarse en el engaño, sin embargo la mayoría de los "mentores" sintieron que aprendieron algo al entender que no debieron llegar al final si realmente era lo que deseaban.

Otra de las teorías que trató de demostrar Milgram, la más conocida, es sobre "los 6 pasos de separación"  entre todos los humanos, de la que también existe su película.

Pero sin dudas los momentos más divertidos de "Experimenter" eran con la comprobación de cómo nos dejamos llevar por las mayorias: ya sea detenerse a mirar hacia algún lado aun cuando no pase nada que lo amerite, o permitirnos equivocarnos al elegir una respuesta porque la mayoría así lo hiciere. ¿La mayoría es una autoridad entonces? Eso parece si relacionamos las teorías.

Así que viéndolo a Pichetto  que recién ahora "puede decir lo que realmente piensa", sería bueno que todos viéramos la peli y aprendiéramos que nuestro estandarte, nuestra pancarta, puede estar solita pero no por ello hay que cambiarla por las que llevan las multitudes; y que nuca pero nunca te sientas obligado a hacer algo que sepas/creas/intuyas no es lo correcto.

 

"Se podría decir que somos marionetas. Pero yo creo que somos marionetas con la percepción, con la conciencia. A veces podemos ver los hilos. Y tal vez nuestra conciencia es el primer paso en nuestra liberación". Stanley Milgram

 

Uff entre esto y la oreja de más de ese conejo de Pascuas que me clavé, me parece que hoy no duermo...  

   

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