Los ciclos de esta transición Humana y Planetaria

Los ciclos de esta transición Humana y Planetaria.

Estamos en una Transición Planetaria muy importante para la Humanidad y nuestra Tierra.  

transicion planetaria y humana

Nuestras vidas se dividen en dos ciclos vitales:

EL primer ciclo de vida, es el resumen de todas nuestras vidas pasadas, sean pocas, sean muchas, vamos a vivenciar hechos que ocurrieron en otras vidas para hilar desde lo sutil todos aquellos aprendizajes, y darles una consciencia fundamental en estos tiempos. Ahora necesitamos estar bien despiertos, con nuestros ojos vivos y nuestro corazón latiendo más fuerte que nunca, para que todas nuestras Maestrías emanen desde nuestro interior, sin prisa, pero sin pausa.

Es un ciclo donde experimentamos situaciones de todo tipo, pareciera que hemos elegido vivir muchas vidas en una sola. Es el gran examen final, donde vemos si realmente hemos entendido o todavía nos hace falta la experiencia para llegar a una comprensión mayor.

Esta faceta de nuestra vida no tiene edad, podemos estar en el primer ciclo de vida diez años, veinte o setenta, todo depende de nuestra decisión interna. Sí, son muchas veces las que se nos olvida que somos nosotros los que tomamos las riendas de nuestra vida y existencia.

Cada vida reencarnada la elegimos, escogemos un sendero, un propósito de vida en el cual desarrollarnos, elegimos las almas con las cuales vamos a compartir nuestras vidas, qué vínculos vamos a tener con ellas y que aprendizajes grupales e individuales vamos a adquirir.

Nuestra conciencia nace en algún logos del Universo, y es desde allí donde decide experimentarse materializándose en distintos niveles dimensionales.

Nuestro Universo tiene 13 dimensiones.

Todos nosotros hemos nacido en la 3ªD y desde el año 2.000 comenzamos a entrar por la puerta de la 4ªDimensión de conciencia. Es por ello que todos estamos transformándonos, hacia un nivel dimensional que poco conocemos, y que entre todos debemos tejer, como un abrigo que nos va

Nuestro Sí interno, profundo, es el que nos da paso al segundo ciclo de vida.  

EL segundo ciclo de vida, es aquel que se inicia sin permiso, cuando menos lo imaginamos. Después del Sí, vienen una serie de encrucijadas. En ese mismo centro es donde podemos visualizar todos los caminos, sin saber hacia dónde nos dirigimos, porque en ese instante ya no vale la estrategia, ni la conveniencia, ni la razón, ahí en ese segundo eterno llama a nuestra existencia la Certeza, la gran prueba de fe hacia nuestro Ser.

Una sensación de profunda nostalgia nos invade. Un vértigo de no saber dónde estamos parados ni hacia dónde vamos envuelve nuestros pensamientos, pero a la vez, sentimos cómo partes nuestras que están obsoletas, se van desprendiendo; sentimos una transformación intensa, sentimos la certeza de que ya no somos los mismos de antes. Son otras leyes las que rigen nuestras vidas, leyes como la resonancia, la vibración y la intuición.

Un amor desconocido comienza a penetrar en nuestro día a día, un amor de hermandad, de fraternidad como jamás habíamos percibido antes, nos envuelve mágicamente comprendiendo al otro desde otro lugar, no desde nuestros ojos, sino desde una fuerza mayor, un impulso Universal del que todo Es y todo se percibe de manera natural, sin distracciones.

Desde ese núcleo energético, al que en la tercera dimensión llamamos encrucijada, se inicia nuestro primer impulso hacia un nuevo ciclo de vida, el de la Oferta y Servicio de Todo lo que Somos . Un recorrido de vida maravilloso donde nuestra vida se dedica a un bien mayor, es decir, comprender, acompañar, sustentar, potenciar a nuestro entorno, a aquellos seres que nos miran profundamente a los ojos, a aquellos que necesitan un abrazo, aquellos que anhelan otro tipo de comprensión, aquellos que necesitan ser vistos.

Y es que hacer un bien mayor, no se trata de ayudar a cruzar la calle a aquella ancianita, o dar una moneda al necesitado para que Dios esté donde esté o el Universo nos retribuya de alguna manera, no se trata de ello.

Las leyes del Universo no fluyen de esa manera.

Hacer el bien significa emanar el mayor nivel de amor del que somos capaces de manifestar y con esa irradiación energética, desde ahí expresarnos en todas las facetas de la vida, el Ser que somos.

Esta Transición planetaria se trata de caminar hacia el segundo ciclo de vida, tranquilos, serenos. Nuestro planeta también está caminando hacia un planeta de Servicio. Todos juntos, en fraternidad lograremos que esta transformación se viva de manera natural y armónica.

Démonos una oportunidad sin juzgar, ni tener miedo, abramos nuestros corazones, respiremos profundamente y digamos SÍ.  

Anael - OrigenEstelar.com

Agrega tu Comentario
 
 
Contactate con RonnieArias.com © 2014 Ronnie Arias. Todos los derechos reservados.