Para Reir y para Llorar: Los Mejores Documentales Musicales

Cuando yo era chico (hace muchos muchos años y en una galaxia muy muy lejana...), un documental era sinónimo de algo vagamente educativo pero, sobre todo, tremendamente aburrido. Era eso que nos pasaban en la escuela (en Súper 8 o algún otro formato antiquísimo), y que relataba con increíble lentitud el proceso reproductivo del escarabajo pelotero del Africa Septentrional. Un documental era eso que NUNCA uno elegía ver. Porque era aburrido, porque era un plomazo, porque era un tremendo pelotazo en los huev*s, para ser sincero...  

amplificador  

Pero algo pasó: o crecí y empecé a portarme como un adulto, o los realizadores de documentales se dieron cuenta que había otras historias que contar.

Lo cierto es que hace algunos años descubrí que había toda una serie de películas que combinaban dos de mis pasiones: el cine y la música. Y no pude parar de buscarlas y de disfrutarlas. Porque la película documental no es una película más: no suele haber afiches en la calle anunciando su estreno, no hay publicidades en la tele (de hecho la mayoría no pasa por los cines en la Argentina) y, por lo tanto, sólo enterarse de la existencia de estas pelis ya es una aventura que suele comenzar con la recomendación boca a boca. Por eso me gusta pensar que soy fan y militante de los documentales musicales: ando por la vida golpeando puertas y recomendando docus a la vez que agradezco efusivamente cualquier dato que lleve a alguna historia que no conozca o no haya visto todavía. Pero eso sí: tengo mis preferencias. Por más que siempre me gusta ver esas películas que retratan un show o una gira de algún músico de rock o pop, lo que busco en estos documentales es algo más...

Que haya música, pero que también haya una historia. Y el rock, sobre todo, tiene muchas historias increíbles.   En tren de evangelizar, déjenme recomendarles un puñado de los docus musicales que más me gustaron en los últimos tiempos.   "It might get loud" ("Puede ponerse ruidoso") es una película del 2009 dedicada, especialmente, a los fanáticos de la guitarra, el más emblemático instrumento del rock and roll. Los protagonistas excluyentes del film son tres grandes guitarristas, cada uno de ellos representativo de distintas épocas: Jimmy Page, legendario violero de Led Zeppelin, The Edge, integrante de U2, y Jack White, de los White Stripes. A lo largo del documental, se puede conocer las raíces, las influencias y el porqué del sonido de estos tres enormes músicos, incluyendo un maravilloso comienzo en el que Jack muestra cuán poco se necesita para tocar la viola.  

 

Si les interesa, mi parte favorita es esta, en la que dos guitarristas de rock con prestigio, éxito y millones de dólares, ponen ESA cara cuando ven tocar de cerca al ídolo de su niñez...  

   

En mi cronología del descubrimiento de los documentales musicales, el que siguió fue "Anvil! La historia de Anvil", de 2008, sobre una banda metálica canadiense que, allá por 1984 compartió escenario en un Festival en Japón con Whitesnake, Scorpions y Bon Jovi, todos grupos que tuvieron carreras exitosísimas en todo el mundo. Todos... menos Anvil. El film es triste, tierno, desopilante e inspirador. Todo junto y al mismo tiempo. Seguir al guitarrista y cantante Steve Lips Kudlow en sus intentos por sobrevivir y no renunciar al rock and roll mientras reparte comida en las escuelas para ganarse la vida, es como ver una de Sandrini: te hace reír y te hace llorar.  

   

Es importante decir también que estas películas han recorrido festivales y ganado premios, lo que nos lleva a una muy nueva y muy exitosa, al punto de ser la ganadora del Oscar 2012 a Mejor Documental Largo. Se trata de "Searching for Sugarman" ("Buscando a Sugarman"), un fantástico relato sobre un músico de la década del 70 que, tras fracasar en los Estados Unidos, se convierte en éxito y leyenda en Sudáfrica a través de sus discos. Pero nada se sabe de él, ni siquiera, si está vivo...

Y en la búsqueda de la verdad sobre Sixto Rodríguez, ese músico emblemático que nadie parece conocer fuera del territorio sudafricano, está lo mejor de esta peli.  

   

Ok, ya estoy entusiasmado y no puedo parar... pero esta columna sería interminable. De todas maneras, quiero que tomen nota de "Not dead yet", la triste e inspiradora historia de Jason Becker, guitarrista de rock que lo tenía todo, hasta que el destino lo dejó casi sin nada. Y también de "Last days here", sobre Bobby Liebling, líder de la banda Pentagram, que tras ser estrella de rock termina durmiendo en el sótano de la casa de los padres. O "Mission to Lars", lacrimógeno relato de las desventuras de un pibe inglés con autismo y el esfuerzo de sus hermanos para que pueda cumplir su sueño de conocer al baterista de Metallica. Ah! Anoten también "Cure for pain", la historia de la dolorosa vida e inesperada muerte de Mark Sandman, bajista de Morphine. Y les juro que me quedan un montón afuera...  

Todos grandes documentales. Todas historias que mezclan la música con las historias personales de los que la hacen o los que la disfrutan.  

En fin, ya les conté que esto es boca a boca. Ya les hice mis recomendaciones. ¿Ustedes tienen alguno para compartir conmigo?

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