Reciclando de a puchos

pucho  

El cigarrillo se cree invisible cuando hablamos de basura. Más o menos entendimos, a fuerza de chistes de Jaimito, que no hay que tirar papeles al piso. Pero hay impunidad total si de puchos se trata. Calles, veredas, bosques, playas, mar, ríos e inodoros también son escenarios para colillas. Una sola puede contaminar hasta un litro de agua. Están hechas de acetato de celulosa, un material no biodegradable que demora de 18 meses a 10 años en descomponerse dependiendo de las condiciones ambientales.  

¿Qué se puede hacer?

Más que nunca se aplican la R de Reducir al hablar de este residuo. No por el impacto ambiental únicamente, sino por impacto que tiene en la salud. Pagar por una muerte lenta es llamativo (comentario de ex fumadora resentida obviamente). Por lo pronto tirarlas en tachos. Paso el dato de Econo, un cenicero portátil para la playa hecho de plástico 100% reciclado.  

¿Se pueden reciclar las colillas de cigarillo?

Un poco. No hay una única tecnología ni una manera ampliamente difundida de hacerlo. Pero hay diferentes iniciativas que paso a compartir.  

colilla envasada  

Caso 1:

TerraCycle desarrolló la tecnología para convertir los residuos de cigarrillos en materia prima para la producción de materiales y productos. Así, la ceniza y los residuos de tabaco se convierten en fertilizantes y abonos naturales para la agricultura; el papel que rodea al filtro en nuevo papel o cartón reciclado; y el filtro, en elementos plásticos de uso industrial como pallets, o de uso cotidiano como carcasas de bolígrafos o nuevos embalajes. Ya se aplicó este modelo en USA y Canadá con éxito y junto con British American Tobacco (BAT) se aplicará en España por primera vez este año. Hasta la fecha el programa evitó que más de 100.000 colillas de cigarrillos fueran a parar a rellenos sanitarios.  

PD: Contamos con un capítulo local, TerraCycle Argentina, que sólo recupera sobres TANG y desde hace poco productos de cuidado bucal (pasta de dientes, cepillo, enjuague bucal e hilo dental)  

 

Caso 2:

"Alguien tiró una colilla de cigarrillo y me cayó justo en medio del parabrisas. Fue uno de esos momentos en los que uno piensa que se debe poder hacer algo al respecto", dijo a CNN. Le pegó fuerte porque durante casi 10 años, Blake Burich se propuso encontrar una solución para reciclar ?las colillas. Fue así que inventó una solución química que disuelve los filtros de los cigarillos naturalmente y los convierte en una sustancia marrón no inflamable de un material similar al plástico. La compañía de Burich, InnovaGreen Systems, la utiliza para fabricar ceniceros callejeros. Cuando se llenan, Burich y su equipo pasan y se llevan todas las colillas. Además gente de todo el país le envía filtros. Redondo.

  cenicero blake  

 

Caso 3:

Mantis es un proyecto de una diseñadora chilena, Alexandra Guerrero, que encontró la manera de reencarnar las fibras de los filtros de cigarrillo en vestuario. Recolectan las colillas, las purifican, las tiñen e incorporan a una base de fibra natural de lana cruda de oveja para después hilarlas artesanalmente en función de cada prenda, como chaquetas, sombreros, guantes, etc.  

   

 

Caso perdido, Arte:

Artistas que incorporan el cigarrillo a sus obras y lo convierten en sujeto de diferentes interpretaciones. Acá algunos ejemplos.  

Tom Deninger Caracol hecho con colillas encontradas en un estacionamiento playero de Newport, o el Conejo de filtros de cigarrillo.

Xu Bing: usó 500000 cigarrillos para su instalación de una alfombra simulando la piel de un tigre.

Jinks Kunst: artista suizo que hizo retrato del compositor Serge Gainsbourg.  

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Rethink Butts

     

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