Arranquemos por la realidad… Ya no somos chic@s. Por eso sabemos que el coqueteo es mucho más que una caidita de ojos o el famoso y tímido primer contacto visual, humedeciendo los labios de vez en cuando.
Por eso nos metimos en la web y encontramos data de una experta, se llama: Fran Greene, y es autora de La Biblia del levante: en un par de movimientos a los que nadie se puede resistir.
¿Te interesa conocerlos?
1.- Generando sensaciones
Si tocás un chico/chica a quien, estas haciendo saber que te interesa, te juro, le hacés pensar inmediatamente hasta dónde serias capaz de llegar con las manos. Siempre la medida correcta: casualmente tocar su hombro, el brazo o la rodilla cuando estén hablando.
2.- Manteniendo distancia
En un bar lleno de gente o una fiesta siempre tenés una excusa para conseguir ponerte extra-cerca de esa persona que te calienta, pero acercarse demasiado sin saber que hay onda del otro lado, es un movimiento serio (y siempre es el error más fácil de cometer). Greene en su libro aconseja no acercarse más que la distancia de un brazo extendido: “Cuando la gente está tan cerca nuestro, la inclinación natural es correrte“. En otras palabras, no vayas… Que venga.
3.- Usar para hablar, algo que de tema (por más boludo que sea)
Que esa otra persona te de bola, no quiere decir que ya lo/la tenés en la gatera… La ropa es muy importante y se se puso “Eso” es porque le gusta/interesa, todo vale: desde una camiseta de fútbol vieja hasta una cartera de cocodrilo. No sólo va a darte algo que te acerca más, pero inmediatamente la otra persona sabe que hay otra cosa más que se puede compartir… Gol!
4.- Jugá al espejo
Si toma un sorbo de su bebida, vos tomás un sorbo de tu bebida. Si cambia de posición en la silla, vos haces lo mismo. A mi esto me sonaba raro, pero dice Greene, que reflejando los movimientos de un chico/chica, se establece una conexión y deja la impresión sutil que se está en sincronía/sintonía. Por supuesto que no se puede copiar todo. Si el se rasca las bolas, no lo hagas y si ella se pinta los labios, vos tampoco.
5.- Escuchá
Este es el error más común, no te pretendas ser la mar de ingenios@. Cuando uno está demasiado ocupado planeando lo próximo que va a decir, un@ no está realmente escuchando lo que le dicen (en mi laburo pasa todo el tiempo, si no escuchas al entrevistado, no hay repregunta). Quién sabe, podría estar diciendo “¿Me pasás tu número?“.
6.- Todo está en “la muñeca”
Es palabra de Greene: Mientras que estás hablando, acomodá hacia arriba las mangas de la ropa, ponete a jugar con el reloj o la pulsera, moviéndolos lentamente por la muñeca hacia arriba y abajo. Hay algo muy sensual en esa parte del cuerpo, y en la cabeza del otro, esto podría dar a suponer que es el primer paso para sacarte la ropa…
¿Serán consejos posta? ¿Será #Sarasa? Con probar nada se pierde…
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Maradona soy yo y yo soy Maradona: el temor de Dios, los argentinos y la idiotez
lo de jugar al espejo está expuesto en un capítulo de the big bang theory. Quien quiere aprender qué hacer y qué no, debería prestar atención a Wolowizt! lol