Nota Presentada por Bartolomea.
Llegó la sensación gélida del invierno y me puse a investigar un poco sobre los colores cálidos, para prepararles una comida acorde.
El rojo es obviamente el que da mayor sensación de calor, pero es demasiado agresivo, así que opté por el naranja, que combina la energía del rojo con la felicidad del amarillo, porque lo asociamos al sol.
Hoy te preparo sopa naranja para calentarnos: el cuerpo con sus cucharadas, el espíritu con su mágico color, las manos sosteniendo el plato y la líbido porque además, es afrodisíaca.
Ingredientes:
Medio anco, una batata grande, 3/4 kg de zanahorias.
Caldo de verduras o caldo deshidratado.
Opcional: Arvejas frescas, congeladas o en lata. Maní pelado, preferentemente sin salar.
Preparación:
Calentamos una asadera con aceite.
Lavamos las verduras, pelamos y cortamos la batata, quitamos los extremos de las zanahorias y cortamos por la mitad.
Ponemos las verduras en la asadera en horno medio hasta que se dejen pinchar. Ir pintando con aceite.
En una olla calentamos un chorrito de aceite, frotamos un diente de ajo y descartamos.
Agregamos las verduras asadas. Podemos elegir dejar o no la cáscara del anco. Aplastamos con cuchara de madera.
Sumamos el caldo hasta cubrir. O el caldo deshidratado y agua caliente.
Si las arvejas son frescas conviene hervirlas en agua unos 10 minutos, si son congeladas las agregamos ahora, si son de lata las agregamos como último ingrediente con el fuego apagado.
Rectificamos y condimentamos de ser necesario. Removemos hasta deshacer las piezas más grandes.
Procesamos el maní y volcamos en la preparación.
Agregamos agua (o leche) según nuestro gusto. A mí me gusta bien espesa.
Podemos licuar si los chicos escapan de las verduras.




Bajos instintos… instinto de madre
Que ricooooooorrr