Morir no tiene por qué ser terrorífico, aburrido o generar impacto negativo en el medio ambiente. El famoso ataúd o las no menos nefastas urnas funerarias bien pueden ser sustituidos por alguna de estas seis opciones.
¿Por qué no darle un aire nuevo y creativo al triste, deprimente, monótono y rutinario asunto de la muerte?
Opción #1 “El diamante de la vida”
Las personas que te amaron en esta vida, podrán disfrutar de un chispazo de tu persona haciendo comprimir tus cenizas en un “Diamante de vida“. Estas piedras preciosas se pueden realizar en diferentes colores y colocar en anillos, gargantillas, collares o broches para usar muy cerca del corazón, etc. Como ves, todos podemos ser un diamante natural… Los precios arrancan en U$S 3.500.-
Opción #2 “Un disco de vinilo”
Este es un hermoso souvenir… La empresa “And Vinyly” ofrece convertir tus cenizas en un disco de vinilo, un memento vintage con tu música preferida o de tus deudos… ¡Como para despedirse a toda orquesta!
Opción #3 “Arrecifes Eternos”
Con este procedimiento, el cuerpo de quien muere, no solo no contribuye a un desastre ecológico, sino que puede ayudar a revertirlo. Las cenizas se combinan con cemento y se incorporan en una estructura que puede albergar corales y microorganismos propios de un arrecife. “Arrecifes Eternos”: Un chiche. De ahí al fondo del mar en un periquete! (la mejor opción: dura hasta 500 años).
Opción #4 “Escribir por toda la eternidad”
Para aquellos con delirios de escritor frustrado, eh aquí la solución… Nadine Jarvis diseño lápices hechos con cenizas humanas. Cuando se le saca punta al lápiz, las cenizas vuelven a caer sobre la caja donde se guarda, cumpliendo así la doble función de urna funeraria. Para poner en el escritorio de cualquier oficina #Net.
Opción #5 “Listo para usar”
Una delicada biblioteca creada por William Warren. Para todos y todas que se consideran previsores o ahorrativos: un solo gasto para dos situaciones distintas. Mientras respires podes usar este estante como parte de tu mobiliario casero, pero cuando presientas que se acerca tu muerte sale rearmarlo como un ataúd totalmente disponible para convertirse en tu última morada. Hombre precavido vale por dos…
Se te ocurre una diferente… sino, la 6ta esta ¡aquí abajo!
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La de la biblioteca me parece terrible. La del lápiz me causó gracia. La del mar puede ser. La del diamante es muy cara, que mis deudos se gasten ese dinero a mi salud (espiritual). La última creo que es la que me toca puesto que mis padres ya se encargaron de reservarme un lugar en su loft post mortem: pastito, flores, árboles y vista a la montaña… ¡Ah! y teros que gritan y mil pájaros disfrutando de los bichitos del verde…