Mirá el trabajo que se tomaron en el local de Issey Miyake en en Japón. Lograron una vidriera danzante a la que bautizaron ’Bloom Skin‘ (algo así como “la piel florecida“)
Para lograr el efecto, según Miyake, se utilizaron muchos metros de una tela super fina. Esto, sumado a los ventiladores en el piso, genera un efecto alucinante. Más que un atractivo para los clientes es una verdadera instalación de arte!
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La tela es una sola pieza de Organdí y 8 ventiladores manejados por control remoto hacen todo el trabajo. Como las cosas más simples terminan siendo las más logradas… ¿No te parece?
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eso habla del espíritu, de la serenidad, qué lindo se ve acompañado de esa música :)