Por @PsicoDeFamosos.
Qué frío, che. La ola polar hacía que se me acurrucaran los huevos. “Perdón, Silvina, se nos rompió la calefacción”. “No se preocupe, doctor”. Silvina se acostó en el diván y, con buzo y todo, se le marcaban dos tetotas como para pasarle la cara hasta borrar cualquier expresión. “Doctor, hace algunos días que tengo el mismo sueño y no duermo bien”.
“A ver, contame”. Traté de visualizar una foto de Lilita que había visto en el diario como para compensar la libido y prestar atención al relato. “Está oscuro. Hay olor a basura. La calle está toda sucia. Llueve. Y la lluvia es rara, como si tuviera más cuerpo, no sé, no parece agua. Me agarra calor y me saco todo. Hay gente, pero es raro, no reconozco a nadie, son caras, algo así. No quiero que me miren pero al mismo tiempo me gusta. Y ahí me despierto, toda mojada”. Cuando Silvina dijo “mojada” tosí aparatosamente para esconder el espasmo de una polución temprana. “¿Qué opina, doctor?”
Antes de acometer la explicación de un sueño mucho más transparente que algunas de las cosas que se pone en el Bailando, le expliqué a Silvina algunas cosas sobre la naturaleza del sueño como fenómeno psíquico. “Los sueños pueden tener su fuente en cualquiera de las provincias de la psique. En tu caso, me arriesgo a señalar al ello como su origen”. Ante la mirada atenta de Silvina, cité a Freud: “Un impulso insatisfecho proveniente de la vida diurna”.
“No importa de dónde viene, doctor. Quiero saber solamente qué quiere decir”. Respiré hondo y arranqué. Le dije que la basura en la calle y el olor nauseabundo no eran producto de un paro de basureros sino que en el sueño ya no había más “tacho”, una clara referencia a su ex pareja y ex Teen Angel. La lluvia espesa era deseo de simiente masculina y la desnudez subsecuente, referencia al episodio que en Twitter se conoció como #lafoto, una instantánea que si no pudieron ver todavía recomiendo que busquen ya mismo. Para terminar, no querer que la gente la mirara pero al mismo tiempo disfrutarlo aludía al deseo de exposición pública oponiéndose a trabas superyoicas todavía presentes en su psicología.
Ilustraciones Adrian Karpenkopf . @addrox
“¿Está seguro de todo eso, doctor?”. Silvina no parecía convencida pero al menos dudaba. Era mi momento. “Dame un segundo”. Agarré el celular y busqué el video de “Singing in the Rain” en YouTube. Puse play, subí el volumen y le dije: “Sí. El sueño es todo eso. Y si no querés tenerlo más, por qué no te sacás la ropa y bailás un poco este tema. Yo me encargo de la parte de la lluvia y así eliminamos las razones de tu ello de raíz y volvés a dormir bien”. Silvina me miró, me dedicó un “pelotudo” entre dientes y se levantó, furiosa. Antes de salir por la puerta, dio media vuelta como para decirme algo pero se arrepintió. Aunque luchaba por ocultarlo, ¡la morocha sonreía! Esa noche, soñé de todo.
NOTA: Tengo ganas de interpretar más sueños, así que esta semana… ¡diván gratis para todos! Lo único que tienen que hacer es contarme sus sueños en la sección de comentarios del post, abajo de esta nota. Vamos. Los escucho.
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¡No mates a tu jefe! 10 razones para que dejes tu trabajo en 2013
Buenas tardes, si siguen siendo gratis las contultas tengo una en especial, hace años, que vengo soñando con que en el mundo vuelven a aparecer los dinosaurios y tanto yo, como amigos míos terminanos siendo devorados por ellos, la verdad que nunca consulté con nadie por miedo a que me metan en un loquero.
Saludos…