Por @PsicoDeFamosos.
“Tengo los ovarios por el piso, doctor”. La imagen era fuerte. Imaginen unas Trompas de Falopio colgando hacia abajo hasta apoyar gentilmente los ovarios contra el suelo. Amalia tiene esto. Habla y genera cosas, es una tirabombas y por eso todos la quieren como panelista. “En serio, doc. El temita del ogro me tiene los ovarios así de inflados”. Ahí está, otra imagen que me cuesta visualizar y no tengo idea por qué me calienta.
El ogro es un monotema en las sesiones con Amalia. Que Shrek esto, que Shrek lo otro. Su otro gran tema es la Marengo, una mina a la que odia con todo su cuerpazo. Ese odio me pone como loco. Cada vez que hablamos de la Marengo me las imagino agarrándose de las mechas mientras sus pechos se entrechocan en una coreografía de formas que le rompería el culo a cualquier cuadro del Cirque du Soleil.
“Amalia. Escuchame bien. Hace algunos años que estoy trabajando en una técnica experimental de bombardeo de imágenes. La idea es lograr un fenómeno de sustitución referencial a través de esta metralleta de estímulos especialmente diseñados para tratar tu caso particular. El experimento está en fase beta pero ya me ha dado algunos resultados interesantes”. “¡Y entonces qué esperamos, doc!”. Saqué el proyector del armario y lo conecté mientras Amalia hacía tiempo en twitter.
“Las imágenes que vas a ver ahora tienen como objetivo atacar la imagen mental de un referente específico: Shrek”. “Doctor, no entiendo un carajo lo que dice. Y no es porque sea rubia y tenga buen culo, eh”. “Amalia, mirá. Cada vez que escuchás Shrek, tu mente proyecta la imagen de tu ex. Esa imagen es tan fuerte que le ganó la pulseada a la imagen de la película animada. Lo que vamos a hacer ahora es bombardear el referente para que cuando vuelvas a oírlo, te imagines otra cosa completamente distinta”.
“Doctor. Son sapos”. La luz estaba apagada para facilitar la proyección y la oscuridad me permitía mirarle el escote sin reparos. “No son sólo sapos, Amalia. Son sapos que croan y te callan. Son sapos que no hacen croac. Estos hacen Shhhhrek”. Lo que no le dije a Amalia es que estos sapos no eran todo lo que había en la proyección. Colados entre algunas secuencias, había puesto unos frames de una vieja con las tetas por el piso. Mi objetivo era potenciar en Amalia el miedo a la gravedad y generar un tic correctivo.
Ilustraciones Adrian Karpenkopf . @addrox
“No sé si esto funcionará, doctor. Pero vale la pena seguir probando”. Quedamos en seguir el tratamiento la semana entrante. Nos saludamos y la acompañé hasta la puerta. Desde que terminara la proyección, Amalia se había tocado cuatro o cinco veces las tetas para levantarlas con suavidad. Parecía no darse cuenta. El experimento había sido un éxito rotundo. Con este nuevo tic, la calidad de las sesiones con Amalia estaba asegurada.
NOTA: ¿Todos los tics son malos? ¿Qué opinan?
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Porcelito escupió mierda y la televisión basura se volvió más sucia que nunca
Tengo los ovarios por el piso, doctor!
De escuchar del Ogro ,Amalia y la Marengo pateticos!!!
Y pienso que todos los tics de una forma u otra,son malos.
Por algo las personas se quejan de ellos.
O no Doctor?