Alé
27/07/2012

Por @PsicoDeFamosos. 

Conozco a Alé desde los años en los que estaba bajo el ala de Graciela, justo en el sobaco donde se anudan todas las operaciones de la diva. Recuerdo sus miedos y persecutas. Alé odiaba ser un sex toy. Odiaba no tener voz ni voto en la relación. Sin embargo, no era tonto. Sabía que sentado sobre las rodillas de Graciela estaba en un buen lugar para comenzar su carrera en televisión.

 

 

Mezcla de chirolita sexópata y versión porno/bizarra de Pinocho, Alé ganaría carne para existir por cuenta propia en el mundillo de la farándula local. ¿Cómo? A fuerza de minar todo tipo de limitación superyoica, Alé empezó a salir en todos lados haciendo pasayadas varias y contando chistes de dudosa efectividad.

 

Alé tiene una fijación con los chistes. Mi teoría es que los chistes le permiten una instancia de liberación intermedia entre “el yo chirolita“ y el discurso propio, independizado. Isaac Asimov decía en un cuento genial que los chistes no son invención de nadie. No hay alguien que los inventa. Los chistes simplemente se escuchan. Nota: si cito a Asimov de manera laxa es porque haciendo referencia a un autor de ciencia ficción en la columna pierdo garche, sepan entender.

“Alé, en este sentido, los chistes forman parte de la instancia psíquica del superyó: tradición, historia personal, vox populi y demás”. Alé me miraba y no sabía si entendía o estaba tratando de hacerse el Jorge Corona y engarzar mi discurso con un “Eso me recuerde la vez que…. “Sin embargo, cuando contás un chiste lo transformás en algo propio, actuás según propia volición, hacés voces, personificás, tomás el control. Ya no sos chirolita en la falda de una señora con dos gomas impecables. Ahora montás tu propio show”.

Después de escuchar algunos chistes de primer acto, segundo acto y la puta madre que lo parió, le comenté a Alé cómo seguiría el tratamiento. “Tenés que trabajar en la conformación de un discurso propio. Sólo así vas a poder definirte como un yo pleno”. “¿Y cómo hago, doctor?”. Me levanté del sillón, saqué un libro de la biblioteca, se lo di y le dije: “Tomá, la autobiografía de Clinton, el tipo es un maestro”. Sonreí. Tal vez Asimov se equivocaba.

 

 Ilustraciones Adrian Karpenkopf . @addrox 

 

Una semana después, mi secretaria entró como loca al consultorio. “Teléfono. Es Alé. Está un poco alterado. Dice que quiere hablar con usted, que el libro que le dio es una cagada”. “Decile que no rompa más las pelotas y cortale”. La secretaria salió y no pude evitar sonreír. Lo había hecho. Pensando en Clinton saqué un habano del cajón y disfruté de su olorcito. ¿Que de qué hablo? Acababa de inventar un chiste: cuando le di la autobiografía a Alé del ex Presidente de Estados Unidos “se notaba a la Lewinski que le iba a chupar un huevo”. Ahí tenés Asimov. No me importa perder a un cliente, había logrado crear contenido original. Prendí el habano y me perdí en pensamientos rebosantes de becarias con rodillas moretoneadas y pezones como tic tacs.

Nota: ¿Se acuerdan de algún chiste que haya contado Alé? ¡Coméntenlo acá abajo así nos reímos todos! (Ojo, ¡vale poner un #ChisteTwittero! @MGuinzburg y su sección son de una escuela similar a la de @MMatiasAle).

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11 comentarios para Alé

  1. daniela dice:

    Es un nabín…no le creo nada de ser adicto al sexo…ese es adicto a no querer perder que lo sigan las cámaras…hasta las uso para desenmascarse así mismo…es actín Lic.

  2. Lili Bentancourt dice:

    Esta perfecto por ahora despues de haber estado ochos años con una mujery aguantar a la señora mayor e hijos…Es mejor picotear y que recupere lo perdido,
    ASI QUE YO LO BANCO CON EL PRIMER,SEGUNDO Y TERCER ACTO…LAS MUJERES QUE SE ENCAMAN CON EL,AJO Y AGUA ELLAS SABEN COMO ES,HE DICHO.

  3. ZOE dice:

    CHIROLITA LO HACIA MEJOR…

    que le dijo tarzan a un ratoncito?’
    tanchiquito y con vigotes
    y un ratoncito a trazan?’
    tan grande y con pañales

  4. ZOE dice:

    Primer acto: Un arbol con una pistola.
    Segundo acto: El mismo arbol con un rifle.
    Tercer acto: El mismo arbol con una bazooka.

    Como se llama la obra?
    Arbol Schwarzenegger.

    • Como psicoanalista tengo varios chistes así, construidos alrededor de lapsus de los pacientes hacia atrás, haciendo ficción humorística con ellos. ¡Pero ahora no recuerdo ninguno!

      En fin, de lo que si me acuerdo es:

      Primer acto: Rocky tirado en la escalinata donde entrena.

      Segundo acto: Rocky sigue tirado ahí, retorciéndose de dolor.

      Tercer acto: Rocky se agarra el tobillo, y se queda sentado en esa escalera, la misma donde entrena.

      ¿Cómo se llama la obra?

      ¡Sin ver este escalón!

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