Por @NatiCarcavallo.
No sabemos pedir. Ni hombres ni mujeres.
Tenemos la falsa creencia que si uno pide y el otro le da, ya no vale lo mismo. Fantaseamos con que él o ella “tendrían que darse cuenta lo que estamos sugiriendo que haga y de lo que necesitamos. Si es obvio!!!”
Bien. Hete aquí la madre y el padre de todos los malos entendidos que generan el resto de rollos interminables, conflictos, de dramas y melodramas.
Nos entendemos mal y no sabemos hablar con el otro sexo.
Como creemos que sí, suponemos, exigimos, y nos enojamos cuando alguien, del otro lado de nuestro pedido, no nos cumple. Nos sentimos heridos, decepcionados, con bronca y todo se tiñe de gris y… “esto así no va a funcionar!!”
Creo que este es otro tema que deberíamos desandar.
Es más fácil ser claro y decir lo que necesitamos sin vueltas. Así uno sabrá perfectamente que si lo que necesitamos no se nos da es, porque no se puede, porque no se quiere y no porque no se entendió. Las relaciones se vuelven más fáciles.
Algo interesante para empezar a modificar es saber que uno tiene derecho a pedir lo que necesita. Todos necesitamos del otro. Y eso no nos vuelve más débiles. Nos hace humanos, honestos y vuelve al otro necesario. Ser necesario en la vida de un alguien nos hace sentir bien. ¿O no? Vamos… hombres y mujeres… pueden confesarlo.
Necesito mimos. Necesito que me escuches, pero no me des ningún consejo. No tengo ganas de seguir recibiendo sugerencias, solo necesito compartirte lo que me pasa. Necesito recuperar tiempo con mis amigos. Necesito un poco de aire. Necesito saber que me deseas! Ok. Yo lo acabo de escribir y no fue tan difícil!
Damos todo por obvio creyendo que es obligación del otro comprender que queremos decir, cuando no decimos nada…o cuando decimos las cosas al revés!
Díganme si no pasa que para buscar atención creamos una escena de celos peor que una novela brasilera!.
Si le pasaba hasta a la Bebota del Manosanta! “Maestro soy fea” y ella sólo pretendía que le dijeran que no!. Las mujeres necesitamos palabras. Cosas explícitas y gestos.”Decime que me querés! No lo des por sobre entendido! Y repetímelo muchas veces. Especialmente si estoy hormonal!”
Los hombres pretenden que no los hagamos elegir entre una bota con taco chino y otra con plataforma! Es lo mismo! Pero, después de hacer una exhaustiva encuesta entre los hombres que me rodean, lo que los ellos más necesitan y no saben pedir es que por el amor de Dios, la Dalma y la Yanina… no les rompamos las pelotas!.
Y retomo su voz y su súplica: que las mujeres entiendan de una buena vez, que a veces necesitamos dejar vagar la mente en la Nada misma, y que eso no significa que no las queremos, que estemos aburridos o que hayamos perdido en interés en ustedes. (De la caja de la Nada me ocuparé la semana que viene. Es un descubrimiento genial!)
Más profundamente hombres y mujeres necesitamos lo mismo. Poder compartir, sentirnos seguros, queridos, aceptados y deseados…. de diferente manera. Pero como muchos no sabemos pedir, partimos desde el reproche, el reclamo, la queja y la comparación y ¿qué logramos? El efecto contrario!. Por suerte, a fuerza de prueba y error y después de desandar enroscadísimos malos entendidos vamos aprendiendo a hablar con el otro para que nos entienda.
Así como aprendemos a comunicarnos con nuestros viejos, con el Jefe y con los hermanos, para que la comunicación funcione, también tenemos que tomarnos un tiempo para adecuar las formas al otro. Y entre los dos crear un código común. Esto no es fusionarse con el otro, ni dejar de ser quienes somos, ni cambiar demasiado. Es ser estratégico. Que la vida vuelva a ser más simple. Si el fin es ser comprendido, ¿por qué no aprender?
Otra falsa creencia es que si hay amor, todo debería funcionar. Nos queremos. Pero no nos entendemos. Nos llevamos mal. Él no escucha lo que yo le digo. Ella está loca. Y para ambos, nada de lo que hace el otro alcanza.
Y aquí esta uno de los mejores ejemplos de la rueda de desentendimiento que nos llevan a fracasar como pareja, como posible relación y con uno mismo.
Terminamos creyendo que el otro no nos quiere tanto… Que.. “está todo bien“… pero él o ella no es lo que yo necesito (como si nuestra necesidades no fueran mutando y fuesen inamovibles!)
Pedir esta bien. No quita el romance. No es vergonzoso. Es Inteligente.
¿Por qué creer que uno “se baja el precio” si dice lo que necesita?
Todos necesitamos. Y a todos (salvo a algunos muy contaminados) nos da mucho placer poder complacer al otro. Nos hace sentir bien, válidos, capaces, Necesarios.
Podemos llevarlo al terreno que sea. A la cama es lo más obvio. Pero el sexo, muchas veces es la consecuencia de un buen entendimiento en el resto de las cosas. De sentirse apreciado por el otro, valorado, seducido y comprendido.
Yo probaría tratar de desnudarse en lo emocional antes de desnudar el cuerpo. Y de ser más simples. Si quien está del otro lado, es capaz de recibirnos y aceptarnos en esa desnudez, el partido esta ganado. Y habrá mucho más por explorar.



Entonces le tengo que ser bien clara a mi ex, y explicarle tranquilamente que sigo totalmente enamorada de el, despues de casi 7 meses de habernos separado, creo que el esta con alguien.
Asi y todo le soy clara de lo que me pasa y que ya no puedo mas???
Es excelente, vale la pena leerla!!
HELP !!!!!!!!!!!!