Por @NatiCarcavallo.
Salí violentada. Me sentía mal. Odiaba al mundo y más me odiaba a mí. Y no es la primera vez que me pasa. Había ido a hacerme la primera sesión de depilación definitiva. Y aunque parezca una trivialidad, no estoy haciendo un chiste. Me tomé mi tiempo para definir donde ir, si debía hacer algo tan antinatural, averigüé sobre el tema. Finalmente cuando me decidí esperé la primera sesión con el entusiasmo de saber que iba a estar haciendo algo para mí.
¿Sabés que hice para mí? Me dedique una hermosa media hora de mi vida a sufrir.
La depilación definitiva duele. Cuando me vi ahí, padeciendo el dolor de cada disparo ( Sí! Le dicen disparos.. y no es un dato menor !!) empecé a enojarme…conmigo claro.. ¿con quién más, si no? Después empecé a sentirme aún peor.. De la piel me salía humo!!! Sí!! Humo..
Mientras la sesión terminaba traté de hacer meditación… todos envueltos en la hermosa energía verde del Arcángel Rafael para que no duela tanto… y a ver si de paso se me sanaba la parte de mi cerebro que naturalizó una cosa así con tal de estar mejor…
Definitivamente hay una parte de nosotros que aceptó que cuidarse es dañarse.. que es agredirse.. que eso es parte del sacrificio que debemos hacer para aspirar a cierto tipo de Bienestar y Belleza que algún hijo de puta nos hizo creer que necesitábamos.
Con esta creencia mal armada de “tengo que hacer algo por mi”, “los años se me van a empezar a notar” hace un año reservé unas 8 sesiones de Electrodos, presoterapia (¿preso-terapia? ¿cómo no me di cuenta antes?!) y otra cosa de nombre marketinero que consistía en ponerte una almohadilla de calor… casi la misma que tengo en casa cuando me contracturo… pero por todo el cuerpo.
No es que a uno le guste perder dinero.. pero nunca llegué a la tercera sesión. Cuando pude traducir en mi cerebro lo que pasaba no fui nunca más.
Los electrodos son como una picana!!! Te dan pequeños golpecitos de electricidad para tensar los glúteos, el abdomen o lo que “necesites”. Por supuesto, como toda técnica artificial, si lo dejás de hacer todo vuelve a su antiguo lugar.
Sin embargo.. y lo digo muy en serio, eso no es lo más importante. ¿Hay que exponerse a todo esto para tener la cola más parada y la panza más chata? ¿En serio? ¿Tenemos que hacernos una Micro Dermo Abrasión para tener un mejor cutis? Abrasión!! Lo estás leyendo.. ni siquiera su nombre se inhibe en decir de que consta!
(“… la noción de abrasión está vinculada con el hecho y consecuencia de raer o desgastar por medio de la fricción. En el campo de la medicina, abrasión es un concepto que refiere a la lastimadura o úlcera casi superficial del epitelio o de las mucosas a causa de un traumatismo o de una quemadura. También, de acuerdo a su significado, describe al poder irritante de los purgantes enérgicos…” ¿Se entiende? )
¿Deberemos tener que ponernos Bótox? ¿Nos vamos a dar pinchazos en la cara? ¿Nos vamos a adormecer los músculos? ¿NOS VAMOS A SACAR LAS LÍNEAS DE EXPRESIÓN?
¿Volveremos a ir a un sauna para que eso nos desintoxique? Vamos a estar al borde del desmayo para transpirar y eliminar toxinas, con la supuesta consecuencia de que eso nos ayudará a bajar el stress.. Perdón… tratando de no ahogarme ni desmayarme lo único que logro en un sauna es contracturarme más!!
¿Alguién probó las vendas de frío? ¿Es necesario pasar por eso? ¿Alguna vez usaste crema autobronceante y te desteñiste desparejo? ¿Te metiste en una cama solar? Hay gente que sigue yendo sin importar que definitivamente sean cancerígenas.
Y me ahorro los párrafos para las lipo, el lifting, la mesoterapia, la radiofrecuencia, el peeling químico y el resto de las cosas que vamos a seguir inventando para agredirnos un poco más… bajo la falsa creencia que estamos haciendo cosas por uno mismo…. Y para estar mejor.
Chicas pasar por el cirujano las dejó pre-cio-sas…
Los centros de estética son un boom. Se crean día a día nuevas técnicas con nombres complejos publicitadas con hermosas fotos de modelos… llenas de Photoshop.
Pagamos caro cada tratamiento que nos promete belleza y bienestar… Pero más costoso que el precio es lo que pasamos con la ilusión de que eso va a hacer que nos veamos más lindos, cuidados y saludables. Mientras tanto nos olvidamos que son otras cosas, más naturales, más sencillas, más verdaderas las que definitivamente nos harán sentir mejor.
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Desconozco todo por Suerte :)