Tercera Parada: Teatro Atlas (MDQ).
Una sucesión de eventos ajenos a mi rol de “catadora teatral” me transportarían a Mar del Plata. Iba a pasar una noche en “La Feliz” en plena temporada con un pequeño grupo de amigos.
Ilustración por @LucillaPicco.
¡Qué mejor oportunidad para debutar en el Teatro de Revistas!.
¡Cómo espectadora, claro está! Nunca podría bajar esos interminables escalones en 35 cm. de taco… sin descontar el temita del conchero… y de la tabla de lavar que hay que tener encima de éste… por mencionar un par de detalles.
Pero ahí estábamos, mis amigos y yo, todos vírgenes de plumas, a punto de ver BARBIERÍSIMA.
Arrancó muy puntual. Un teatro grande, para más de 700 personas, la platea en un 80% de su capacidad.
Una pareja de espectadores pelea con el acomodador por un error en la ubicación. Ellos son Victoria Xipolitakis y Emiliano Rella, no recuerdo exactamente la discusión pero ésta termina con ella chillando casi en pelotas corriendo escaleras arriba.
Se descubre el telón. Cuarenta personas en escena, gran despliegue de escenografía y vestuario.
El elenco se compone más o menos así: Carmen Barbieri como gran figura, Zulma Faiad y Germán Kraus co-protagonistas. Albertario, Ghidone, Estévez, Rella como vedettes/bailarinas/actrices principales, actor/bailarín este último. Beto César humorista. Después hay más chicas, divinas todas… que.. bueno… bailan, bueno… actúan…divinas todas.
Completan el combo un par de periodistas de espectáculos, algunas caritas del reality show local, un imitador, una “shilena” estridente parecida a la Bolocco pero el doble de tamaño y un par de excelentes bailarinas/es. Cierra: la música de Los Reyes.
Me llamó mucho la atención el público. Es muy participativo, pero no porque haya una propuesta de interacción desde el escenario; sino porque comentan entre ellos la vida de los actores, acotan a la historia y gritan desaforados en algunos momentos del show.
La señora sentada detrás de mí apenas empieza la obra le pregunta muy ofuscada a su compañera: ”¿Qué hace la novia de Nito acá?”…. ¿Quién? ¿Cuál es? ¿Dónde debería estar?
Todos parecen saber de qué se trata lo que no se dice.
Me perdí un poco en la línea histórica que plantean. Cantan en francés, aparecen entre tantos: Colón, los hermanos Pinzón, los indios, Tarzán, Ricardo Montaner, María Antonieta, una señora bien y su amor millonario venido a menos y una empleada doméstica algo libidinosa. El hilo conductor es la escandalosa separación de Carmen con Santiago. Él es el responsable del libro, de la dirección general y el protagonista ausente (no creo que víctima) de chistes varios. Ahí me enteré que Carmen estuvo casada con Beto César. Él es bastante divertido cuando encarna a Don Cristóbal en sus carabelas.
Hay algunos cuadros de baile que están bien, Carmen canta y baila en uno estilo zapateo americano muy bueno. No faltaron miradas de envidia ante las curvas esculpidas y los abdominales tallados de las chicas. Imagen ante la cual nuestro amigo, único hombre del grupo, emitía sonidos guturales y batía palmas como el resto de los señores.
Me impresionó un poco una de las apariciones de Zulma. Todavía por la noche me despierto sobresaltada y sudorosa con la imagen de una “lechuguita” con su mano en la entrepierna gritando “Todavía está viva, se me quema la bombacha” (sic) .
Sobre el final Donald, Rubén Mattos y Juan Marcelo, presentados por un imitador de Johnny Allon, recorren algunos hits setentosos. Las señoras deliran. Mi vecina de atrás cantó cada hit de principio a fin a viva voz, sin pifiar frase.
De los cantantes, Rubén Mattos, se destaca por la onda y alegría que le pone, arengan al público para que dejen la butaca y se meneen al ritmo de “Salta, salta, salta, pequeña langosta”.
Un poco por no quedar sumergidos solitos en ese mar de crustáceos saltarines y otra para estirar las piernas nos levantamos y acompañamos.
Después de 2 horas y algún minuto, un cuadro musical en francés trae el punto final. Aparece Carmen en una caja con moño, cierre a toda orquesta.
“Se finí”, salimos, nos miramos, asentimos en silencio, habíamos debutado.
Tomamos un taxi para ir a cenar y mientras comentábamos que la obra nos había parecido algo extensa; el taxista nos interrumpe acotando… y parece que la acortaron… duraba 3 horas.
Me callé la boca y visualizando un plato de pastas -pensar en langosta u otro bicho de mar me daba caníbal- agradecí que la sucesión de eventos no me hubiesen traído antes por estas latitudes.
Consejo de @LadyButaca
Si han ido “de boliche en boliche, les gusta la noche, el bochinche“, y saben quién es la novia de Nito Artaza, vayan, se van a divertir.
Yo, por ahora, vuelvo a mi pecera.
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La descripción de detalles que hiciste es una exquisitez!! (una paella??!!). Me hiciste debutar por medio de tus palabras, en presencia paso… Gracias!!
te felicito!!!