Por @FedeNovick.
Es el siglo diecinueve: nos encontramos / en Plaza Constitución / y no sabías donde ibas.
Ahora, Las Heras, avenida que nunca detiene el tránsito, esa donde las pibas más lindas bordean el Jardín Botánico, arteria que merece un Zoo público. Aquella que cuando se hace calle parece otra persona.
Acá estamos, en el origen, cuando la Plaza Italia desenrejada permitía leer el diario a la sombra… del sombrero.
Foto: Finizzola - Edición: Librería Del Colegio
Un motivo para celebrar con mesura, apoyar dos índices en el lado izquierdo y dibujar el sendero de la banda roja en el pecho: River Plate nunca salió campeón en esa otra categoría, solo regresó a casa. Un hogar nuevo, el de Núñez, porque antes el estadio nuestro estaba en la entonces Alvear, esquina Tagle y lucía carteles de cerveza Pilsen y Cigarrillos 43 (antes de ser 43-70).

Nunca importará el barrio que le dio nacimiento, de ese nos olvidamos rápidamente al observar una bella imagen de la cancha anterior y del Monumental en construcción:
No tan lejos, en el límite de la ciudad con la provincia, que podía cruzarse a pie, se iba levantando la avenida-madre, la continuación del Riachuelo por otras vías. El “manco” José María Paz le da nombre al límite seco que hoy no lo es tanto, antes mucho más poblado por ese verde (en blanco y negro) que retiene esta perspectiva infinita…
Tres lugares de los que ya no están, son los que más me hubiera gustado conocer. El Cotto y el Moderno, bares emblema y el Pasaje Seaver, hogar de mil historias y piringundines, callecita corta por donde pasaba el peregrinar del primer rock argentino. Seguramente Pipo Lernoud tiene algo interesante para contar: preguntémosle. Fue destrozado por las aplanadoras que reventaron manzanas enteras para ampliar la 9 de Julio de la mente.
Próxima entrega: la construcción del Congreso, fotos del aire y fotos del espacio. Permanezcan tuneados.
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la verdad soy un amante de los viejos lugares y costumbres que forman nuestra historia, he conocido muchos lugares de buenos aires como un turista mas, y cada vez que conozco un lugar nuevo, escondido, me llena de placer. esos palacios, cafes, cupulas que esconden todo tipo de historia, es fantastico de conocer…propongo salir a conocer buenos aires como si fueras un turista. saludos y excelente la nota fede–