Por @CarlitaCZ.
La semana pasada presenté mi libro: “Mujeres que inspiran” que escribí junto a mi amiga María Cher, allí mismo conduje un evento para 1.000 mujeres y eso me dejó pensando… ¿Qué extraño maleficio conlleva el paso del tiempo por nuestras vidas?
Lo estético es simplemente la punta de un iceberg existencial. Uno, por fuera, se va “descomponiendo”: ablandando, agujereando, gastando, arrugando… eso no sería nada. ¡Te terminás transformando en todo eso que alguna vez criticaste! A primera vista parece inexorable … ¡y lo es! Los años pasan y, un día, sos un compendio de todo lo que te prometiste no ser. ¡ME BAJO EN LA PRÓXIMA; CHOFEEEEER!
Es un horror porque este tema me lleva a escribir demasiado en serio, pero a veces me pregunto: “Carlita: ¿A dónde quedó todo ese punk rock?”. Esa jóven que me transformaba en una demente, pero en una demente única y respetable. Esa joven que se cagaba en lo establecido, la que juraba infidelidad eterna, muerte a la familia como modelo social, la que permanecía despierta durante días esperando la inspiración de vaya uno a saber qué. ESA, que no le importaba renunciar a un trabajo a la primera de cambio. Hoy, ESA, antes de renunciar a las puteadas limpias, piensa en pagar la cuota del colegio privado de los pibes … “ESA” que era antes ya no está. ESA ahora va a las reuniones de padres y se hace la simpática con las otras mamis. ESA, hoy tiene una familia modelo y reta a sus hijos cuando dicen malas palabras. ESA acepta las consignas y cumple con más de dos mandatos sociales históricos, como mínimo. No les digo que me hice mansa, pero una parte mía se perdió y la extraño.
Un día, te ponés a pensar si tu vida es mediocre. Y es que muchas veces terminamos llevando una vida de esas que antes calificabas como “conformista”. A lo mejor “la madurez”, “la sabiduría” sean geniales inventos arquetípicos para sucumbir ante todos los mandatos sociales, abrocharnos todos los grilletes, conformarnos y sentirnos que “tomamos la decisión correcta”. Confieso: Yo lo hago … ¡EJECÚTENME YA MISMO!
Me acuerdo en la adolescencia, cuando me había jurado dejar que la pasión rigiera mi vida… si sigo pensando todo lo que deje hacer y profesar me pongo a llorar… BOLUDAAAAA. Es que yo era la capa arengadora, “comecocos” del grupo. La primera en gritar “¡Callate, careta!” Igual, un par de veces al mes me recuerdo que una debe seguir sus instintos. Y aunque cuando una crece, se pone miedosa y tarada, me obligo a recordar que vivir la vida con pasión te hace feliz y joven.
También, después de varios años, LA PAREJA suele mutar LA FAMILIA. No importa si tenés hijos o no, o si tener tres perros… un día, ese que duerme al lado tuyo, se parece más a tu hermano que a tu novio y te peleás tranquila porque sabés que vas a seguir siendo familia. Cuando uno convive y arma una familia la relación empieza a operar de modo funcional… en el mejor de los casos. Todo transcurre en ese equilibrio oscilante en el que vos llevas a los chicos al cole y el otro los trae, vos cocinás y el otro lava, uno dice “largá el teléfono” y el otro corta, vos lo puteás y el otro te contesta … TE NECESITÁS, aunque te amés profundamente. Y el paso del tiempo transforma las cosas también en este terreno.
Estoy entrando en un “arco de tiempo” en el que me confronto a mí misma. Como cuando un Rock Star super-anarquista se hace famoso y millonario… entra en conflicto. Oscila entre entregarle el culo al capitalismo, vivir conflictivamente su fama y drogarse mucho, o pegarse un tiro como Kurt Cobain. Yo me siento una Rock Star … solo que las drogas ya no son una opción y el tiro no me lo pego ni loca porque, a pesar de todo, amo a mi familia y a mi “vidita”. Pero me angustio como la puta que lo parió.
No sé que me molesta más: ya no ser tan joven para Rockear, no tener claro cuáles son mis ideales, haber perdido parte de mi audacia, dudar si soy mediocre o sentirme cómoda charlando con otras mamis. Seguramente pueda encontrar otros sueños, tener nuevos anhelos y los ideales de una mina de mi edad (siempre, joven… ¡obio, carajo!) Pero una cosa es segura: El Rock and Roll se terminó. Como diría Lenny Kravitz: ROCK AND ROLL IS DEAD y eso también me angustia… como la puta que lo re-parió.
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te leía y iba asintiendo con la cabeza y yo sin la dicha de seguir con el padre de mis hijos a mi lado a veces me niego a decir que todos esos sueños se murieron y es raro buscar nuevos sueños cuando se mezclan con los que quedaron en “standby” alguna vez
DNI 727