Psicólogo de los Famosos

Dj Memo.

Por @PsicoDeFamosos

Cuando salí del baño, DJ Memo no estaba en el diván. Se escuchaban risas afuera, así que abrí la puerta y lo encontré ahí nomás, chamuyándose a mi secretaria. Había sacado su celular y sonaba en los speakers uno de los temas más conocidos de su banda. No soy fanático de los Wachiturros ni mucho menos, pero hay algo que tenemos que reconocerles. No es nada fácil escribir un hit metiendo tantas flexiones horribles del verbo “tirar” y tan seguidas.Tirateló. Tírate un paso”.

 

 

De nuevo en el diván, Dj Memo me contó los sueños de sus últimos días. “Flashé”. “Tiburón”. “Bigote”. “Me Rescato”. “Nada”. Hay algo en la dicción de Dj Memo que me dificulta el laburo como analista. Para serles sincero, entiendo el 10 por ciento de lo que dice y de ese 10 por ciento muchas veces ni sé de qué carajo me está hablando. Sin embargo, en este kilombo de intelección me siento cómodo. El caos permite la creación. Y en medio de tanto balbuceo “rocho” voy a buscar a Memo y enfrentarlo con su propio reflejo. No es misión evangelizadora ni ninguna boludez que se le parezca, es solamente demostrar que puedo hacerlo porque creo en el poder de la ficción del psicoanálisis.

   Leer más…

Jorgito y La Niña.

Por @PsicoDeFamosos

Jorge me lo contó y casi se me vuelan dos botones de la bragueta. Cruzado de piernas para disimular la excitación, no podía creer el caramelito que se estaba comiendo el ex conductor de Gran Hermano. Pero Jorge tenía un problema. Le falta vida en la cama, doctor. Hace todo como en cámara lenta”. No podía creerlo, no de ella. Y en un chispazo de esos que me asaltan cuando estoy muy pero muy caliente, se me ocurrió la solución.

 

 

Hay una vieja leyenda del judaísmo… ¿conocés la historia del Golem?Jorge me dijo que no y se la conté. Un rabino creó a partir del barro una criatura a la que le insufló vida escribiéndole la palabra EMET («verdad» en hebreo) en la frente.Así que este rabino creó al Golem como yo creé a La Niña, es buena la historia, doctor”. Lo que no le dije a Jorge es que «Golem» en hebreo moderno también significaba «tonto». Resulta clave para el psiconálisis saber dosificar la información.

  Leer más…

Mirtha.

Por @PsicoDeFamosos
Mirtha no le tiene miedo a nada ni a nadie. Mucho menos a la vergüenza o al ridículo. Y ojo que esto no tiene nada que ver con la edad que figura en su DNI. Mirtha fue dura muchísimo antes de pavimentarse toda la cara con cemento portland. Sin embargo, hay algo que sí le afloja la baulera, una excepción a la regla: Mirtha se caga en las patas cuando le nombrás a Chiche Gelblung.

 

Todavía me acuerdo del momento en el que Chiche le mostró al mundo la cara oculta de la diva de los almuerzos.Carajo. Mierda”. Apenas vi el tape, agarré el teléfono y moví algunos hilos en el círculo de la señora para poder hacerme cargo de su tratamiento. Después de algunas semanas en las que probamos de todo, logré dar con una terapia experimental que alcanzó para calmarla. Pero hace unos días la cosa empeoró: Mirtha está sufriendo una recaída y ve Gelbluncitos por todos lados.

 

 

Según mi diagnóstico, el protagónico de Mirtha en “La dueña” la devolvió al centro de las miradas y reavivó el terror a que la gente vea lo que ella no quiere mostrar. ¡Caras diabólicas de Gelblung, doctor! ¿Entiende?. Mirtha estaba aterrada. ¡Si hasta me contó que se le aparecieron Glebluncitos en la heladera mientras buscaba las cosas para hacerse un omelette! Aunque la historia parezca inverosímil (¿se la imaginan a Mirtha cocinando?) la cosa es que la señora seguía viendo Gelbluncitos por todos lados y eso la estaba volviendo loca.

Leer más…

Luis.

 Por @PsicoDeFamosos

Luis sufre de una condición llamada “apodysofilia”. ¿Qué es eso? Un deseo irrefrenable de mostrar las partes pudendas en público. Como muchos de ustedes sabrán, Luis vino al mundo con un exceso de equipaje entre las piernas. Sus partes pudendas son más pudendas que las del común de la gente. Desde que comencé a trabajar con Luis intenté ayudarlo a controlar sus impulsos y mantener el paquete en su lugar con diversos tratamientos.

Primero fue el nombre de su programa histórico de televisión: Luis hace “La cornisa” porque se la pisa. Este chiste interno que contamos en cada sesión detuvo a Luis por un tiempo y evitó que anduviera asustando señoras por ahí. Cuando la potencia simbólica del chiste se agotó, decidí convertir a Luis en superhéroe. Con un calzón de color rojo apretado sobre los pantalones y desde lo alto de una cornisa, Luis cuidaba el destino de los porteños como un nuevo superhombre. 

 

 

Y claro, se la seguía pisando.

Leer más…