Por @Melinda _SC
No sé de dónde viene exactamente ese dicho pero nunca mejor dicho desde que existen las copas menstruales.
Las toallas femeninas tienen su origen en las vendas súper absorbentes para atender los heridos de la Primera Guerra Mundial. Pasada la guerra, las enfermeras se dieron cuenta de lo útiles que eran estas vendas para las mujeres. Estaban hechas de Pulpa de Celulosa, que resultó ser 5 veces más absorbente que el algodón común, esta celulosa fue desarrollada por la empresa Kimberly-Clark quien se encargó de comercializar las primeras toallas sanitarias desechables en 1920 bajo el nombre de “Kotex”. Kotex fue el primero en romper paradigmas y hacer publicidad sobre la menstruación, tema “tabú” si los había. Tal era así que una de las companias fabricantes de toallas femeninas solucionó esto implementando un procedimiento que permitía a las mujeres poner plata en una caja (así la mujer no tenía que hablar con el empleado) y tomar por sí mismas un paquete de toallas sanitarias del mostrador. Cuesta imaginarlo hoy en día, aunque siempre pedir toallitas femeninas o preservativos a un farmaceuta ruboriza hasta a la más desinhibida.
